jueves, 1 de diciembre de 2016


¿Quién me iba a decir a mí hace unos meses que hoy me sentiría tan ilusionada por y con alguien? ¿Quién me iba a decir a mí que me iba a provocar alguien estos sentimientos tan bonitos a la vez que frustrantes? ¿Quién me iba a decir a mí que el primer amor era tan bonito? Puede que muchas veces el miedo me pare, que muchas veces me pare a pensar más de la cuenta cómo actuar por miedo a cagarla; pero contigo solo me sale ser como soy, me da igual lo que piense la gente cuando estoy a tu lado porque a tu lado me siento protegida, me siento feliz. Gracias, gracias por hacerme rozar las nubes con tus caricias, por hacerme saborear el cielo con tus besos, por hacerme revolotear mil mariposas en el estómago cuando me tocas. Gracias por hacerme sentir especial, querida, por valorarme y quererme tal y como soy, por enseñarme a que me importe yo más que lo que piense la gente, por ayudarme a romper barreras, por hacerme volar y no caerme sin tener alas, por cada uno de tus “te quiero” que suenan como música para mis oídos. Gracias por hacer que me sienta afortunada por tener a alguien cómo tú en mi vida, por tenerte, para que mentir. Gracias por decirme todos los días lo privilegiado que te sientes por tenerme en tu vida, cosa que tanto necesito oír muchas veces. Gracias por enseñarme a querer a alguien de esta forma que no se puede ni describir. Gracias por convertir mis días grises en días soleados. Gracias por molestarte cada día en conocerme un poquito más, por hacerme reír, por provocarme esa ilusión que cada día aumenta más y más.

Tus brazos para mí son mi refugio, me da igual todo lo que pase alrededor, porque cuando estoy entre ellos sé que nada malo puede sucederme, que estoy protegida. Has conseguido sanar la mayoría de las heridas que tenía. No sé cómo, pero en poco tiempo me has demostrado tanto. Y sí, claro que tengo miedo de bajar de golpe de esa nube, pero hay que vivir el presente y disfrutar de él, porque, ¿quién sabe lo que deparará el mañana? Me alegro tanto de estar aquí, porque te he conocido y has sido ese empujón que necesitaba para confiar un poquito más en mí.
No sé cuánto durará está nube, pero quiero pasar el máximo de tiempo a tu lado porque sí, porque me haces feliz, porque lo necesito, porque te quiero.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Adiós

A veces un adiós duele, otras es lo mejor que puede haber. Despedirse de algo o de alguien que te ha dado tanto, tantos momentos que han quedado grabados a fuego en tu me te y en tu corazón, personas que han podido marcar un antes y un después en tu vida, que han estado ahí día a día y segundo a segundo; lugares que te han hecho ser lo que eres hoy en día... 
Pero no siempre hay que tomarlo como una despedida, puede ser un "hasta pronto".
 A pesar de que no queramos siempre va a haber etapas de tu vida a las que tengas que decir adiós porque para empezar un capítulo nuevo hay que poner punto y final a otro, porque el fin es el principio de algo nuevo, distinto. Siempre vas a poder recordar aquellos días de capítulos anteriores con cariño, incluso algunos con dolor, pero los dolorosos hay que evitarlos.
 Es verdad que hay algunos capítulos/etapas más largas que otras, es más, hay etapas más bonitas que otras, pero lo bueno siempre tiene que pesar más en la balanza, aunque de lo malo también se aprende, es más, sin lo malo no podrías escribir otros capítulos, ni tener momentos buenos, ni encontrar la felicidad. 

No importa cuantas piedras te encuentres en el camino porque después de la tormenta llega la calma y con ella momentos que pueden darte los mejores días y las mejores personas que encontrarás en la vida.

viernes, 12 de agosto de 2016

Querido destino...

Querido destino:

Sí, tú, ese que ha puesto tantas cosas buenas en mi vida, el mismo que al igual ha hecho que me encuentre con tantos baches por el camino.
Un día piensas y te das cuenta que al final todos los obstáculos que te vas encontrando en el camino merece la pena. Y sí, soy consciente de que a muchos os puede sonar a barbaridad, pero con el tiempo os daréis cuenta de que llevo razón. Cuando estamos intentando superarlos parece que todo está en nuestra contra, que nunca nos pasa nada bueno, pero no es así. De cada experiencia, ya sea buena o mala puedes llevarte, por ejemplo, gente increíble, gente que jamás imaginarías que iban a formar gran parte de ti, una experiencia más, una fortaleza... De las buenas es obvio que siempre sacas lo positivo, pero un día os daréis cuenta de que todo lo malo nos hace más fuertes, nos ayuda a aprender para que la próxima vez, sepamos que es lo correcto.
Así que, quería agradecerte el hacerme más fuerte con cada bache, el hacerme encontrar nuevos apoyos, el hacerme ver que siempre es mejor caminar acompañada que sola porque "la vida es más si la quieres compartir"; por hacer que aunque todo se haga cuesta arriba cuando llegas a la cima vea todo haya merecido la pena. Gracias también por cada etapa que he vivido hasta ahora en estos pocos años, gracias por hacerme vivir momentos inolvidables, por darme a la familia que tengo, por darme las amistades que tengo ya sean cerca o a km.
Solo te quiero pedir unna cosa: deja de ser tan cabrón con muchas personas porque a veces traspasas los límites. Dale algo de felicidad a la gente que peor se lo haces pasar, porque ellos también merecen sonreír y tener momentos buenos que les hagan ver que todo lo malo ha merecido la pena.

viernes, 29 de julio de 2016

¿Autoestima?


¿Autoestima? Sí, eso que tanto cuesta que suba, pero muy poco que baje. Eso que a muchos les parece una tontería. Eso que persigue a mucha gente hoy en día por desgracia. Eso que cuando está arriba es genial para el estado de ánimo de una persona, para su comportamiento, pero que cuando está abajo todo se hace un poquito más cuesta arriba.

Muchos ven muy fácil quererse y creen que los que no se quieren lo hacen para llamar la atención, pero no es así. Dejad de decir como si fuera lo más sencillo del mundo: “Hay que quererse.” “No sé por qué no te quieres” y ayudad a que lo que decís sea verdad. Ayudad a  ver a la gente de vuestro alrededor que es preciosa tal y como es, que dan igual unas curvas o unas estrías, que da igual si es más ancha de cadera que otra, que da igual si es alta o baja, si es rubia o morena, si tiene granitos o no. Hacedles ver que son personas preciosas, tanto por fuera como por dentro, que da igual lo que la gente opine, que tenemos que pensar más en lo que queremos nosotros que en lo que quieren ellos. Hacedles ver que son ellos quienes iluminan el mundo de los demás con luz propia, que brillan ellos solos, que los que critican en porque tienen envidia.

Ya basta de criticar el físico o la manera de ser de otras personas. Ya basta de buscar quererte haciendo que otros dejen de hacerlo. Todos somos diamantes en bruto y nadie nos puede decir lo contrario.

jueves, 21 de julio de 2016

Miedo


Miedo, eso que todo el mundo cree que no tiene, eso que nos bloquea, eso que nos mata por dentro. Miedo. Una sensación, cinco letras, una palabra, miles de personas que lo sufren.  Dicen que el miedo a veces es bueno porque te salva de muchas cosas, pero yo no lo veo así. Odio ese sentimiento que tantas veces me impide ser yo, que me impide disfrutar de lo bonito de la vida, que me impide dar lo mejor de mí a mi gente. Es ese puto sentimiento que día tras día me come por dentro.
Pero no creas que esos miedos no se pueden superar, porque siempre puedes ponerles punto y final, pero no intentes hacerlo solo porque con ayuda es mucho más fácil. No te calles tus miedos porque, aunque tu creas que no pueden contigo si los compartes a lo mejor alguien con el mismo miedo juntos lo superáis, o alguien que no tiene ese miedo y tú no tienes uno de los de la otra persona podéis apoyaros mutuamente. Y es más fácil romper esa barrera con apoyo, con alguien que cuando no te queden fuerzas te diga: “Tú puedes”.
Y a lo mejor no consigues que desaparezca a la primera, pero eso no significa que ese miedo es invencible, no te rindas, no hagas que el miedo se vea más fuerte que tú, solo tienes que ponerte enfrente de él y decirle: “Conmigo no vas a poder nunca”. Cuando le ganes y ese miedo desaparezca por siempre de tu interior verás que todo esfuerzo ha merecido la pena, que todas las lágrimas y gotas de sudor no han sido en vano.

Lucha todo lo que puedas, con todas tus fuerzas y demuéstrale al miedo quien es el que manda.