¿Quién me iba a decir a mí hace
unos meses que hoy me sentiría tan ilusionada por y con alguien? ¿Quién me iba
a decir a mí que me iba a provocar alguien estos sentimientos tan bonitos a la
vez que frustrantes? ¿Quién me iba a decir a mí que el primer amor era tan
bonito? Puede que muchas veces el miedo me pare, que muchas veces me pare a
pensar más de la cuenta cómo actuar por miedo a cagarla; pero contigo solo me
sale ser como soy, me da igual lo que piense la gente cuando estoy a tu lado
porque a tu lado me siento protegida, me siento feliz. Gracias, gracias por
hacerme rozar las nubes con tus caricias, por hacerme saborear el cielo con tus
besos, por hacerme revolotear mil mariposas en el estómago cuando me tocas.
Gracias por hacerme sentir especial, querida, por valorarme y quererme tal y
como soy, por enseñarme a que me importe yo más que lo que piense la gente, por
ayudarme a romper barreras, por hacerme volar y no caerme sin tener alas, por
cada uno de tus “te quiero” que suenan como música para mis oídos. Gracias por
hacer que me sienta afortunada por tener a alguien cómo tú en mi vida, por
tenerte, para que mentir. Gracias por decirme todos los días lo privilegiado
que te sientes por tenerme en tu vida, cosa que tanto necesito oír muchas
veces. Gracias por enseñarme a querer a alguien de esta forma que no se puede
ni describir. Gracias por convertir mis días grises en días soleados. Gracias
por molestarte cada día en conocerme un poquito más, por hacerme reír, por
provocarme esa ilusión que cada día aumenta más y más.
Tus brazos para mí son mi refugio, me da igual todo lo que pase alrededor, porque cuando estoy entre ellos sé que nada malo puede sucederme, que estoy protegida. Has conseguido sanar la mayoría de las heridas que tenía. No sé cómo, pero en poco tiempo me has demostrado tanto. Y sí, claro que tengo miedo de bajar de golpe de esa nube, pero hay que vivir el presente y disfrutar de él, porque, ¿quién sabe lo que deparará el mañana? Me alegro tanto de estar aquí, porque te he conocido y has sido ese empujón que necesitaba para confiar un poquito más en mí.
No
sé cuánto durará está nube, pero quiero pasar el máximo de tiempo a tu lado
porque sí, porque me haces feliz, porque lo necesito, porque te quiero.Tus brazos para mí son mi refugio, me da igual todo lo que pase alrededor, porque cuando estoy entre ellos sé que nada malo puede sucederme, que estoy protegida. Has conseguido sanar la mayoría de las heridas que tenía. No sé cómo, pero en poco tiempo me has demostrado tanto. Y sí, claro que tengo miedo de bajar de golpe de esa nube, pero hay que vivir el presente y disfrutar de él, porque, ¿quién sabe lo que deparará el mañana? Me alegro tanto de estar aquí, porque te he conocido y has sido ese empujón que necesitaba para confiar un poquito más en mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario