viernes, 29 de julio de 2016

¿Autoestima?


¿Autoestima? Sí, eso que tanto cuesta que suba, pero muy poco que baje. Eso que a muchos les parece una tontería. Eso que persigue a mucha gente hoy en día por desgracia. Eso que cuando está arriba es genial para el estado de ánimo de una persona, para su comportamiento, pero que cuando está abajo todo se hace un poquito más cuesta arriba.

Muchos ven muy fácil quererse y creen que los que no se quieren lo hacen para llamar la atención, pero no es así. Dejad de decir como si fuera lo más sencillo del mundo: “Hay que quererse.” “No sé por qué no te quieres” y ayudad a que lo que decís sea verdad. Ayudad a  ver a la gente de vuestro alrededor que es preciosa tal y como es, que dan igual unas curvas o unas estrías, que da igual si es más ancha de cadera que otra, que da igual si es alta o baja, si es rubia o morena, si tiene granitos o no. Hacedles ver que son personas preciosas, tanto por fuera como por dentro, que da igual lo que la gente opine, que tenemos que pensar más en lo que queremos nosotros que en lo que quieren ellos. Hacedles ver que son ellos quienes iluminan el mundo de los demás con luz propia, que brillan ellos solos, que los que critican en porque tienen envidia.

Ya basta de criticar el físico o la manera de ser de otras personas. Ya basta de buscar quererte haciendo que otros dejen de hacerlo. Todos somos diamantes en bruto y nadie nos puede decir lo contrario.

jueves, 21 de julio de 2016

Miedo


Miedo, eso que todo el mundo cree que no tiene, eso que nos bloquea, eso que nos mata por dentro. Miedo. Una sensación, cinco letras, una palabra, miles de personas que lo sufren.  Dicen que el miedo a veces es bueno porque te salva de muchas cosas, pero yo no lo veo así. Odio ese sentimiento que tantas veces me impide ser yo, que me impide disfrutar de lo bonito de la vida, que me impide dar lo mejor de mí a mi gente. Es ese puto sentimiento que día tras día me come por dentro.
Pero no creas que esos miedos no se pueden superar, porque siempre puedes ponerles punto y final, pero no intentes hacerlo solo porque con ayuda es mucho más fácil. No te calles tus miedos porque, aunque tu creas que no pueden contigo si los compartes a lo mejor alguien con el mismo miedo juntos lo superáis, o alguien que no tiene ese miedo y tú no tienes uno de los de la otra persona podéis apoyaros mutuamente. Y es más fácil romper esa barrera con apoyo, con alguien que cuando no te queden fuerzas te diga: “Tú puedes”.
Y a lo mejor no consigues que desaparezca a la primera, pero eso no significa que ese miedo es invencible, no te rindas, no hagas que el miedo se vea más fuerte que tú, solo tienes que ponerte enfrente de él y decirle: “Conmigo no vas a poder nunca”. Cuando le ganes y ese miedo desaparezca por siempre de tu interior verás que todo esfuerzo ha merecido la pena, que todas las lágrimas y gotas de sudor no han sido en vano.

Lucha todo lo que puedas, con todas tus fuerzas y demuéstrale al miedo quien es el que manda.